jueves, 1 de julio de 2010

Las enfermedades de la vida, parte I


1.     Las metafísicas. Son las más graves, lo vuelven a uno una suerte de híbrido: mitad carne, mitad eructo. El mundo al revés, reina aquí. El cerebro palpita y el corazón piensa. La boca caga y el culo habla. Son las que Borges definía como “pasiones metafísicas”. Tan cioranianas, también. Huya de ellas mientras pueda o vuélvase un queso.
2.     Las irónicas. En cierto sentido, la vida se las arregla para ponerte o quitarte de lo que tontamente consideras, tu lugar en el mundo. La lección es simple: ella manda. Tú eres otra pieza reciclada del basurero existencial. Una más a la qué ponerle un nuevo o un viejo revestimiento. La ironía pues, es dios, y se ríe de ti a carcajadas. Prohibido rezar para evitarlas, eso ahonda la tragedia.
3.     Finalmente están las otras; mismas que no pienso explicar. Mejor las vivo.
4.     Y estás tú. Cómo olvidarlo.

2 comentarios:

ataraxia dijo...

yo me enfermo de mí y tengo miedo.
yo me enfermo y las palabras son placer y espanto.

Aquí su pendejo dijo...

La vida se enferma en mí.