sábado, 12 de junio de 2010

Perdido.


 
    No es por azar que de cuando en cuando, borre mi nombre del libro sagrado (el cielo es un lugar muy limpio); que extravíe mi constancia de paso por el infierno; que traspapele mi pasaporte al limbo (hoy felizmente extinto). 

    Es sólo por casualidad y para el caso es lo mismo: en un mundo sobresaturado, estar perdido es una gracia insoslayable. 

2 comentarios:

Andrea Lozada dijo...

Ojalá puedas venir a perderte conmigo un rato. Beso.

Aquí su pendejo dijo...

Qué Osadía...!
ja
beso