viernes, 18 de junio de 2010

Luz...



Vela encendida: ilumina y arde la habitación desconocida. Es un rincón distinto, casi absoluto, de todo lo que respira. Eres tú cuando quieres ser tú. Es una carretera de lenguas desdobladas hasta su oído-meta. Es un roce tan ligero, que comienza en cumbres, en orillas, y anuda todo. Es el deseo cuando sabe desear; cuando desea por encima del zip, que baja y sube los escalones de una mente enferma. Es un ciclo que mimetiza el pasado en sombra: más que camuflaje, incineración de infamias.
Comienza y circula. Es otra sangre. Otra costura. El aire se refiere a ello como suspiro. Si respiras estás en el viento y según sé, es quien trae las buenas nuevas.
Te trajo a vos. 

2 comentarios:

ataraxia dijo...

allí afuera océanos.
aquí dentro mares.
el viento vuelve al agua en nubes.
un día cualquiera, me trepo a una y me olvido de los días de llanto y golondrinas.
el viento mueve al mundo, bordea mis costas. yo lo siento despeinarme y sonrío
allí afuera océanos.
aquí dentro mares.

Aquí su pendejo dijo...

Bellísimo...!