viernes, 18 de junio de 2010

Advenimiento

Llovió. Viajamos en el tiempo. Hablaron nuestras manos en el momento justo en que la ansiedad empujaba el rostro del universo hacia su punto más lejano. Hubo palabras que precedieron a todo. O quizá no, todo estaba precedido, por un silencio de agua, por el vaso y su contenido, por el Decreto. 
Nos mojamos los pies al cruzar esa pequeña cicatriz de vida que corría por la calle. Vimos la ciudad a través del último aplauso de una Jacaranda -antes de regresar a su guarida de aves. 
Nos perdimos y quedamos quietos en una mesa argentina. La vida nos dio su bendición. Ese bautizo exacto en el que alegres, las estrellas se alinearon. 
Te quise. Te besé. Te supe.

4 comentarios:

Sonny Luna dijo...

:(

Aquí su pendejo dijo...

:)

La Otra Maja dijo...

Me encantó!
Te mando un abrazo Frank, todo meláncolico, como de lluvia.

Aquí su pendejo dijo...

Acá llueve. El día es gris y hermoso y el amor se siente en todas partes....!
gracias por tu abrazo, recibe otro.