sábado, 4 de septiembre de 2010

Cerradura.

Queremos mirar por ahí. Pasar al otro lado sin ser vistos. Expandirnos hasta languidecer. Salir del ojo. Cruzar puertas. Rascar al otro lado.
En cambio, no queremos, ni por error, ir adentro de la pupila propia y contemplar a ojos cerrados, al monstruo que nos habita.

3 comentarios:

Mechi.- dijo...

Es mas facil ver desde afuera que desde adentro

Aquí su pendejo dijo...

O eso creemos.

Furtiva dijo...

De cualquier manera, afuera sólo vemos lo que hay dentro, reflejado.