miércoles, 5 de mayo de 2010

Cosas inútiles.

Tener un pararrayos en la bicicleta. Jugar solitario cuando alguien te está mirando. Callarse en medio del abucheo. No soltarte de esa mano cuando resulta inminente tu caída. Masticar veinticuatro veces los alimentos. Roncar si duermes solo. Leer un mantra en un karaoke. Ser el árbol en el patio del talador. Darte a ti mismo las gracias. Bucear en una alberca. Tener un kilo de espinacas y quince de lonjas colgándo como rulos de tu vientre. Fumar marihuana en una fiesta de anfetaminas. Hacer un dictado en el teléfono celular sobre cosas que en realidad quieres olvidar. Tener pesadillas y llamarles sueños. Maldecirte pensando en el otro. Ser el otro. 
Ser tú. 

2 comentarios:

ataraxia dijo...

el mundo sigue igual conmigo o sin mí.
las cosas suceden igual sin mí o conmigo, escriba o no, sueñe o no, hable o no.

pero nunca serán inútiles todas las horas que pasé frente al mar.

Aquí su pendejo dijo...

Sí y pese a todo, también en el a_mar.