La suerte fue echada. Un disparo en la arcilla, disparo mudo, como de letra sofocada por la borra del lápiz. La costilla del absurdo intentó animar un sueño; la miseria creó una alimaña, patraña simple de un estafador del alma. Siempre habrá una forma de decir, NO, yo no soy el injerto de un brujo milenario; yo no soy la tiza desparramada de un diseño, que en su perfección sentenció la contradicción de vivir imperfectamente; yo no soy una cuenta del largo rosario de pamplinas; yo no vengo de ese trino, ni de esa ave disecada y multifacética. El tiempo ha vuelto demente a quien ha intentado detenerlo. Se ha dicho "vive"; se ha dicho "ama"; se ha dicho todo y nada. En ese decir quedaste mudo, doblado, enhiesto. De otra forma habrías intentado volar.
De todo un eco
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Un libro que te regrese a tu vida, que se entreteja en tu respiración. Que
se imprima en tu DNA. Que te entregue todos los capítulos y te ceda las
llaves d...
Hace 6 años