jueves, 7 de octubre de 2010

En eso estamos.

Rompamos el mundo en mil aves. Que en el trance nuestras alas no se rompan. Que vuelen hojas y nuestros ojos revelen el brillo de haberse posado uno en el otro. Que nada se acerque: el bullicio revoltoso del otro; la falsa piedad; la duda.
                                                                       El ninguno.
Que ser sea un modo invisible de estar. Que estando nadie nos vea. Que viéndonos no sepan qué somos. Que siendo nos dejemos respirar. Que respirarnos sea vivirnos en la punta de la nariz y no una asfixia.
En eso estamos.

1 comentario:

AngelicaEspinoza dijo...

Me encanto, vivirnos en la punta de la nariz y no una asfixia... Siempre leerte es encantador.

Gracias por compartirlo,
Saludos.