miércoles, 27 de octubre de 2010

Antes, durante, después.

Antes, el capullo. Nada manifiesto; un cilindro de bordes texturizados en sepia. Depósito intacto. No: vuelo depositado en lo intacto. Durante, un dragón. Todo expuesto; una cordillera de fuego en la mente senil de la historia. Flor del mito, dejada a lo alto. Alto: dejado lo alto, el mito floreció. Después, una vaina. La piña que escaldó los sabores. Un armadillo de pensamientos. Un topo de luz.
He tragado un carrusel, una espiral, la eternidad contenida en lo mínimo. ¿Cómo pensabas que iba a ser este asunto, conjugar lo inevitable?

1 comentario:

Belisa dijo...

Una delicia de texto, Frank. Leerte es un gusto.

"Todo expuesto; una cordillera de fuego en la mente senil de la historia [...] la eternidad contenida en lo mínimo [...] conjugar lo inevitable".

No es más.
Saludos.