Hay tanto sábado en este silencio de pájaros; tanto café en el asma de la nicotina; tantas costras sobre la nata que expone mis constelaciones; hay tanto sentarme en esta silla de palabras sin escribir, ideas apiladas y huecos desparramados; sobran de vez en cuando sobras y no de chocolate, para darle sabor al momento, como el hecho que duermas y ronque, como el quejido de Moby bajo mis pies y como este sábado y su silencio de pájaro en la ventana.
De todo un eco
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Un libro que te regrese a tu vida, que se entreteja en tu respiración. Que
se imprima en tu DNA. Que te entregue todos los capítulos y te ceda las
llaves d...
Adiós a esta blog.
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Pues nada, que despues de muchos años y pocas publicaciones he decidido
dejar esta despedida y ya, sin demasiados aspavientos, abandonar este blog.
Recuerd...
Las personas de agua
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Homenaje a Juan Rulfo. Nací en la montaña. Para ver el sol debo hasta
llegar a un descanso donde no hay árboles. Para los adultos es fácil
llegar: saltan...
PUNTO FINAL
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Termino aquí este *blog*. Estoy en deuda con todos los lectores, seguidores
y quienes escribís comentarios; y extremadamente agradecido a José Ignacio
Náje...
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