Aunque despierte gruñiendo, y mis ojos sean dos peñascos desplomados, y te arañe como animal y me haga de lado; aunque me meta bajo la sábana como una oruga flatulenta y apriete los dientes para morder los restos de la noche; aunque me apeste la boca y tenga lagañas y mi peinado luzca como una estopa clandestina; aunque el sol aúlle y yo no lo escuche, aunque me encabrone: nada es mejor que despertar a tu lado.
De todo un eco
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Un libro que te regrese a tu vida, que se entreteja en tu respiración. Que
se imprima en tu DNA. Que te entregue todos los capítulos y te ceda las
llaves d...
Adiós a esta blog.
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Pues nada, que despues de muchos años y pocas publicaciones he decidido
dejar esta despedida y ya, sin demasiados aspavientos, abandonar este blog.
Recuerd...
Las personas de agua
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Homenaje a Juan Rulfo. Nací en la montaña. Para ver el sol debo hasta
llegar a un descanso donde no hay árboles. Para los adultos es fácil
llegar: saltan...
PUNTO FINAL
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Termino aquí este *blog*. Estoy en deuda con todos los lectores, seguidores
y quienes escribís comentarios; y extremadamente agradecido a José Ignacio
Náje...
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