martes, 3 de noviembre de 2009

Contra la escritura

Odio a quienes escriben con letras mayúsculas y en negritas, definitivamente producen ideas pequeñas. Escribir no es ningún arte es una denuncia y mientras más violenta mejor. La poesía no debe tener destinatario, ni utilidad, ni estética, debe representar la rabia misma de estar vivo, de lo contrario convierte al poeta en algo así como un elevadorista sin talento. La religión pierde más adeptos por la literatura de ficción que por los ateos. La realidad produce más y mejores monstruos que un cuento de terror. El cronista de la nota roja, de la noticia sensacionalista tiene más virtudes que un Stephen King. La inutilidad del ensayo radica en su propia categoría. Ensayar es tener licencia para el equívoco y vender ese equívoco como una idea original es un negocio redondo para espíritus cuadrados. El ensayo es la ficción de los nerds. La novela, en el mejor de los casos, es una nostalgia burguesa para seres extraviados que necesitan ocupar su tiempo y desocuparse de sí. Leer una novela es como dejar a tus neuronas en manos del crack. El cuento, ese género degenerado, prueba inequívoca de una época que requiere producir y consumir a la velocidad de dos páginas. Los libros de texto, instrumentos de alienación para uniformar el fracaso cultural de un pueblo, al tiempo en que lo inician en el sagrado proceso de tortura psicológica llamado aprendizaje. Los textos de divulgación científica, tacañería intelectual, consuelo de esposos mediocres y de padres hartos, un subgénero de la ficción que literalmente saca de su realidad a quien lo lee. La prosa es el más bajo instinto de la literatura, una buena prosa te hace prescindir de una esposa. Las revistas, paseos accidentados por el estrecho pasadizo mental de un editor. Leer revistas equivale a colocarse un cinturón de castidad con el pene adentro. Leer o escribir en un periódico es lo más insensato que existe. Los periódicos son el paraíso del hubiera. Un diálogo de muertos. La crónica es un chisme elocuente, adicción de onanistas insatisfechos y voyeristas certificados. Los cómics, esos parásitos de las librerías y puestos de revistas ¿cuántos retrasos mentales les debemos?

Por todo esto, no escriba, ni lea. De preferencia, viva. Si esto no le es posible al menos evite publicarlo o leerlo.

3 comentarios:

Adrián Naranjo dijo...

Jeje.
Me gusto:"Una buena prosa te hace prescindir de una esposa" Es tan bueno, que hasta rima.
Me disgusto: Lo de los cómics. Muy mala aseveración, eso no se hace.
jaja, Buenísimo all around.
Abrazo petiforro!

Aquí su pendejo dijo...

Lo advertí, sería lapidario...

Nice to MEAT you dijo...

QUÉ CURIOSO, CONOZCO A ALGUIEN QUE SE QUEDÓ CON MUCHOS LIBROS DE PROSA... Y SIN DOS ESPOSAS.

A propósito, ¿qué rima con novia?