No es por azar que de cuando en cuando, borre mi nombre del libro sagrado (el cielo es un lugar muy limpio); que extravíe mi constancia de paso por el infierno; que traspapele mi pasaporte al limbo (hoy felizmente extinto).
Es sólo por casualidad y para el caso es lo mismo: en un mundo sobresaturado, estar perdido es una gracia insoslayable.
2 comentarios:
Ojalá puedas venir a perderte conmigo un rato. Beso.
Qué Osadía...!
ja
beso
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