- La virtud del materialismo consiste en su tensión y contradicciones; la llamada "izquierda" produjo tantas subespecies ideológicas que hoy en día un político progresista suple a la perfección a un bufón.
- Mi idea de existencialismo es la de una progenie de merolicos afortunados que lograron quitarle las escamas al pez, más no las espinas.
- Los escolásticos funcionaron en la medida en que la noción de albedrío seguía fungiendo como trampa de la fe; luego llegó Sarte.
- Al eterno retorno Nietzscheano le sobran retornos y le falta lo eterno; caricatura de la repetición; vicio de la regeneración.
- A la idea del "salto" en Kierkeggard, le falta el trampolín furioso de Cioran.
- No hay rincones secretos; hay secretos arrinconados; el mundo fue plagiado del inframundo, la costilla del universo arrancada por el azar.
- Tarde o temprano, la violencia simbólica tendrá su respuesta no simbólica, sino frontal. Entonces sí, la barbarie.
jueves, 31 de diciembre de 2009
Piensos de fin de año...
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Cioran para indecisos...
El mundo ha aprendido más por la crueldad que por el amor. Frente a la ilusión no debes tener piedad, ni mostrar conmiseración; hay que ser implacable, vengar la ingenuidad a golpe de evidencias. Por tanto, siempre habrá un antes y un después de leer a Cioran; no por fidelidad a Su pensamiento, sino por amor al método de pensar con martillo. Golpear con ideas. Desmenuzar hasta llegar a la raíz del absurdo. Sin la lectura de Cioran, seguramente habría sido un mono educado; un bípedo ingenuo aplaudiendo y babeando ante el show de la existencia. Cada palabra de Cioran, ha sido una campanada dulce en mis tímpanos, otrora secuestrados por la ilusión de la vida; llamado a una vocación solitaria y grave.
Cioran: música de palabras para oídos renuentes a aceptar su condición efímera.
martes, 29 de diciembre de 2009
el dilema virtual
No basta la racionalidad, entender es relativamente fácil, pero ¿cómo comprender sin habitar, sin oler, sin tocar? ¿Puede el dedo imprimir una lágrima, una sonrisa, megabytes de odio o felicidad a la velocidad de la banda ancha? El signo se borra en el teclado y uno sabe de memoria como localizarlo, pero ¿ha logrado su transmisión? ¿sorprende, interroga, provoca?
¿Cuándo tu rostro se descompone en pixeles y expone su irrealidad, la ausencia de un aliento, la monótona inflexibilidad de un gesto helado? ¿Cuándo te conviertes en spam, en virus, en impulso electrónico y dejas de ser una vida?
¿cómo sentir el estornudo entre pantallas, cómo apantallarse en un pequeño cuadro, cómo desdoblar el holograma de la sonrisa y que sea real? Intensidad mediada; información mediatizada, pero ¿qué es lo que realmente está pasando? un software enquistado en una pantalla de leds . El dedo índice nos actualiza en el anonimato; cada red social es un paso hacia la fuga y la desesperación mutua y no un tejido vivo. Sentimos que sentimos: pena, paz, solidaridad, compromiso; pero ningún byte nos rescata de la distancia y la pena que esa distancia comporta
Habitamos en la letra, no en la palabra; habitamos un mundo binario donde no cabe la polarización, sino el espejismo de la pasión
La pregunta de la era no es dónde estamos, sino cómo sentimos el extravío. La soledad avanza por el mundo a pasos agigantados; no hay dolor, hay en todo caso, simulación generalizada; he ahí la promesa de lo virtual.
lunes, 28 de diciembre de 2009
caminante
Caminar es producir una metamorfosis donde el pasado toma un lugar distante y al mismo tiempo cercano pero donde la constante es la ausencia. Para el caminante, la reconstrucción muta en deconstrucción; el edificio del ser se diluye en la nostalgia; sucumbe, se desploma cual ave.
El caminante se apropia de un mundo de fantasmas donde los vivos son la escenografía q se desmonta a cada paso. No importan, ni importaron.
No hay nada mejor que caminar cuando el sol se va poniendo. El ocaso es una cumbre fotográfica q capta la esencia de la tristeza; la partida. A cámara lenta, el peatón reproduce historias sin autor; efecto punzante y melancólico; zarpazo de un tigre confuso, traslúcido que se marcha.
Hemos impregnado cada espacio con algo de nosotros y el espacio responde a golpe de colores, olores, sonidos, formas: ausencias implacables. Para el caminante, el paisaje es un manantial que permite llegar al fondo de todo; el vértigo de la mirada se vuelca al interior: el flash. Cuando caminamos, aúllan los sentidos; el peatón es una variable inobjetable de la relatividad del tiempo; una donde la vida escurre, gotea. Al final, caminar es un método cruel para producir recuerdos, ideas y uno eficaz para reproducir la existencia.
domingo, 27 de diciembre de 2009
Aun no desarrollo la suficiente sensibilidad para postrarme ante el artificio. Pertenezco al desencanto. Aborrezco la celebracion espontanea de la mediocridad. Defino la creación y la cultura como heridas supurantes del subdesarrollo. No puedo sino burlarme de esa casta mal alimentada de la comunidad cultural, ensimismada en su pobre misión de autoengañarse a si misma desde el ciclo ciego de producción y autoconsumo de sus miserias. Me declaro detractor de su entusiasmo, de su capacidad de reciclar discursos tardíos.
fuck them...!
sábado, 26 de diciembre de 2009
Grinch
No quiero el eco que se escurre insólito y tibio. No quiero el molde para ajustar la talla de mis zapatos. No quiero un idioma común, ni uno inventado donde poner palabras tristes. No quiero la simulación de un encuentro. No quiero causas y detesto los efectos. No quiero usar un tendedero para colgar las añoranzas. No quiero inaugura una galería de posibilidades. No quiero un futuro. No quiero un pasado.
Sólo quiero estar quieto y que nadie se acerque.
viernes, 25 de diciembre de 2009
consecuencias de ver la película "El aro"
se encontró a estos tres despojos humanos en esta posición; se dice que llevan así años; otra hipótesis sugiere que se trata de una reacción provocada por tanta cursilería navideña.